jueves, 7 de agosto de 2014

BULLYING

 Bullying

¿Qué es el Bullying?
El Bullying es el maltrato físico y/o psicológico deliberado y constante que recibe un niño por parte de otro u otros, que se comportan con él cruelmente con el objetivo de someterlo y asustarlo. El bullying implica una repetición continuada de las burlas o las agresiones y puede provocar la exclusión social de la víctima.

Tipos de Bullying

• Físico: Empujones, patadas, agresiones con objetos, etc. • Verbal: Insultos y apodos, menosprecios en público, resaltar defectos físicos, etc. Es el más habitual. • Psicológico: Minan la autoestima del individuo y fomentan su sensación de temor. • Social: Pretende aislar al joven del resto del grupo y compañeros.

Consejos para padres

Los padres deben estar atentos a los siguientes aspectos, que pueden ser indicios de que su hijo está siendo víctima del acoso escolar:
  • Cambios en el comportamiento del niño. Cambios de humor.
  • Tristeza, llantos o irritabilidad.
  • Pesadillas, cambios en el sueño y/o apetito.
  • Dolores somáticos, dolores de cabeza, de estómago, vómitos...
  • Pierde o se deterioran de forma frecuente sus pertenencias escolares o personales, como gafas, mochilas, etc.
  • Aparece con golpes, hematomas o rasguños y dice que se ha caído.
  • No quiere salir ni se relaciona con sus compañeros.
  • No acude a excursiones, visitas, etc. del colegio.
  • Quiere ir acompañado a la entrada y la salida.
  • Se niega o protesta a la hora de ir al colegio.
Consejos para educadores de niños que sufren Bullying
Los profesores deben estar atentos a:
  • La relación de los alumnos/as en los pasillos y en el patio. Los peores momentos se sufren cuando los profesores no están presentes.
  • Las "pintadas" en las puertas de baños y paredes (qué nombres aparecen habitualmente).
  • La no participación habitual en salidas de grupo.
  • Las risas o abucheos repetidos en clase contra determinados alumnos o alumnas.
  • Las faltas constantes a clase, ya que pueden indicar que no quieren acudir a clase por miedo.
  • Estar atentos a los alumnos que sean diferentes, por su forma de ser o aspecto físico.
  • Se queja de forma insistente de ser insultado, agredido, burlado...
  • Si comenta que le roban sus cosas en el colegio o si cada día explica que pierde su material escolar.
  • Investigar los cambios inexplicables de estados de ánimo: tristeza, aislamiento personal del alumno o alumna, aparición de comportamientos no habituales, cambios en su actitud, poco comunicativo, lágrimas o depresión sin motivo aparente...
  • Escasas o nulas relaciones con los compañeros y compañeras.
  • Evidencias físicas de violencia y de difícil explicación: moretones, cortaduras o rasguños cuyo origen el niño no alcanza a explica; ropa rasgada o estropeada, objetos dañados o que no aparecen...
  • Quejas somáticas constantes del alumno: dolores de cabeza, de estómago o de otro tipo cuya causa no está clara.
  • Accesos de rabia extraños.
  • Variaciones del rendimiento escolar, con pérdida de concentración y aumento del fracaso.
  • Quejas de los padres, que dicen que no quiere ir al colegio.

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